Crónica | Un día fuera de la cárcel
27 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?l de ayer fue un día especial para doce reclusos de la prisión provincial de Pereiro de Aguiar. Su visita a la Ribeira Sacra y los Cañones del Sil supuso un soplo de aire fresco frente a la rígida vida carcelaria que deben afrontar cada día, muchos desde hace largos años. Los doce internos del centro penitenciario -participan en los programas de prevención de VIH y drogodependencias- que participaron en esta salida terapéutica tuvieron la oportunidad de dejar sus celdas y sus ocupaciones diarias por unas horas y, cual turistas de cualquier parte del mundo, sumergirse en un recorrido por una de las zonas más conocidas de la provincia. Tras los monasterios de San Pedro de Rocas y Santo Estevo, los internos y sus monitores realizaron un recorrido -imprescindible- en el catamarán que diariamente recorre varios tramos del río Sil. Más tarde, ya en Castro Caldelas, nadie pudo resistirse a degustar la tradicional bica antes de emprender el regreso. Era el punto final de un día especial que supone un paso más en la reinserción de doce internos que superaron con buena nota el ejercicio de ayer.