La Gerstenmaier

JERÓNIMO MARTEL

OURENSE

EL ARTE EN OURENSE | O |

26 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

En el Centro Social Caixanova expone el alemán residente en España, Rudolf Gerstenmaier, hasta el día 7 de mayo, bajo el título La pintura flamenca en la colección Gerstenmaier . Dicha colección de obras de arte, reunida a lo largo de treinta años, suma centenar y medio de piezas -de arte europeo, especialmente español y flamenco, datado entre los siglos XV y XX-. La actual exposición comprende cuarenta y cinco tablas, lienzos o grabados flamencos de los siglos XVI y XVII. Por otra parte, Gerstenmaier ha prometido ya traer a nuestra ciudad también una segunda muestra, constituida por una selección de pintura española del siglo XIX. En el mundo del arte actual, el coleccionista -un personaje que se inició históricamente en el Renacimiento- tiene un papel en el mercado que lo sirve, junto al artista, el marchante, la galería de arte o de subastas de arte, el crítico de arte, las revistas especializadas, las exposiciones internacionales (Bienales, Documenta, Ferias de Arte) y los museos de arte. Pero el mejor coleccionista es siempre el que no se limita a contemplar su propia colección, sino que, por el contrario, la ofrece a la contemplación ajena. Gerstenmaier está hecho de esta buena madera. Vino por eso personalmente a nuestra ciudad con su colección; y, además, hizo de cicerone espontáneo de lujo en la inauguración de la muestra. El mejor arte histórico flamenco arrancó sobre todo del siglo XVII y está compuesto esencialmente, en su vértice, por unos pocos muy excepcionales artistas, dicho sea en síntesis: el gran Rubens, Antonio Van Dyck y Jacob Jordaens -en línea general-, más David Teniers -en lo que se refiere al costumbrismo- y tanto Frans Snyders como Paul de Vos, en lo tocante a la caza y la naturaleza muerta. Añádanseles, en fin, algunos otros nombres: por ejemplo, Jan Brueghel, Abraham Janssens o Martin de Vos. Y la mayor parte de esa obra está ya repartida de un modo inamovible por los grandes museos. Pero la muestra de Gerstenmaier ofrece mucho y bueno del arte flamenco. A mí me han impresionado dentro de ella, sobre todo, los tres floreros de Gaspar-Pieter Verbruggen, "El Viejo", que componen un espléndido brindis a la belleza de la primavera.