Género | Los Amigos da República rindieron homenaje a Julio Losada Los ourensanos que ayer se acercaron al Atenero para estar presentes en este acto de agradecimiento asistieron a una lección de historia de España, contada por algunos de sus protagonistas
07 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?ecuerdos y emociones se conjugaron en el Ateneo, el espacio para la libertad que ayer fue escenario del homenaje de los Amigos da República a Julio Losada. Querían rescatar su historia y agradecerle la ayuda que prestó a las personas que tenían que huir de la dictadura cuando España era otra. Lo que no sabían los asistentes al homenaje era que uno de los compañeros de Julito -como le llamaron sus amigos durante la velada-, Augusto Valencia, les iba a descubrir los secretos de las redes de de fuga hacia Portugal. Foto en mano, aseguró: «Neste taxi Julito levaba á xente a Portugal». Pero no fue Valencia el único que glosó la figura de Julio Losada. Arturo Lezcano insistió en que el homenaje era totalmente merecido. «Pasou un exilio interior con independencia, elegancia e abelencia», apuntó después de repasar historias más íntimas, de infancia y juventud, de familia y amigos comunes. También Antonio Rodríguez Pardo relató, en clave ideológica y política, aquellos años durante los que el homenajeado se las ingenió para responder a quienes acudían a él. Pero sin duda el discurso más emotivo fue el del propio Julio Losada. A pesar de las lágrimas agradeció el gesto de los Amigos da República: «Casi ó final da historia persoal este é o único bálsamo que cura todas as heridas». Tuvo también palabras de agradecimiento para su mujer, su familia y sus amigos a los que quiso dar, simbólicamente, «un abrazo de cidadán libre». Los abrazos y los besos reales llegaron después con los saludos del centenar largo de personas que asistieron a esta clase de historia, narrada en primera persona por algunos de sus protagonistas.