AIRES DO ARNOIA | O |
30 mar 2006 . Actualizado a las 07:00 h.EN LAS CRÓNICAS de los periódicos, en las tertulias radiofónicas y en los corrillos callejeros están en la boca de todos las empresas de la construcción, que se dedican a las obras públicas; sus ingenieros, sus arquitectos y, cómo no, la parte tercera de la tercera parte que los contrata, digo los políticos corruptos, que «habelos, hainos, que hai un feixe deles». Sopla el viento en leve brisa desde Velle y el Auditorio, «a derradeira obra mestra» de la arquitectura autóctona, vomita chapas, remaches y cristales, mientras las casas viejas en teja del casco antiguo permanecen intactas, impasibles. Memoria de calidades rastrera para engaño de los ciudadanos, que quiero que mi alcalde me ampare, que dimito de ourensano, que me destierro de la villa del rey Sabio hacia mi exilio dorado, donde el mundo se llama Celanova, donde Mouriño, desfacedor de entuertos, quiere dar lustre a sus calles con granito de Extremadura, dejando constancia de su linaje como ex-presidente del Inorde, promotor del made in Galicia y del desarrollo ourensano. Mouriño for president. Mouriño más que alcalde, que la piedra de Piñor, de Toén, de Cortegada, de Porriño, ¡qué vaya mierda!, que la mejor la extremeña, que si se levanta doña Emilia Pardo Bazán lo corre a gorrazos, o San Rosendo, o Curros, o Castor, o Celso Emilio, avergonzados, para mandarlo de viaje, que no a New York, que sí al país de los «ananos». Y venga la pasta, y venga cemento, y ahora Marbella, políticos, funcionarios, abogados, arquitectos. Urbanismo y construcción bajo sospecha..., que dan mal «cheiro» diputaciones y ayuntamientos..., que por aquí, «ademais do dito», se chismorrea de la finca Santamarina, de Xardín As Burgas, del Estadio do Couto..., que por aquí cambiamos el deteriorado firme del Nuevo Milenio y rotondas al ratito de inaugurarlo. Se busca, vivo o vivo, al más que vivo irresponsable.