?no de los médicos singulares del valle del Avia fue el homeópata Juan Antonio Beleiro. Nacido en Buenos Aires en 1905 de padres emigrantes, era de la promoción de 1927 de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid y era titulado por el Instituto Homeopático de Madrid desde 1933-1934. En la Segunda República tuvo algún cargo municipal, pero pasó sin represalias guerra y posguerra. Beleiro, a quien se le rindió homenaje en 1998 en la Academia Nacional de Medicina, estuvo considerado como uno de los decanos de los homeópatas españoles. Falleció en 1999. Ignoro si conocía la historia de otro ilustre galeno homeópata de orígenes ourensanos y del que aún sabemos pocas cosas. El rastro de Molgas En Guede-Betán (Baños de Molgas) hay rastros documentales de quien debió ser uno de los primeros médicos homeópatas gallegos. En la capilla de dicha localidad hay una placa en bronce con la siguiente leyenda: «El Licenciado en Medicina y Cirugía, José Alonso Mosquera, socio de la Academia Hanemanhniana, fallecido en abril de 1873 a los 52 años, es enterrado en la Capilla de la que fue un fundador». Este galeno homeópata era hermano de Gabriel Alonso Mosquera, presbítero natural y residente en esa parroquia de San Martín de Nogueira de Betán. Las academias hahnemannianas eran sociedades de médicos homeópatas en honor a Hahnemnan, uno de los pilares de su disciplina. La Sociedad Hahnemanniana Matritense fue una de las primeras en fundarse en el estado español. Se autorizó su funcionamiento por Real Orden de 23 de abril de 1846 y continúa funcionando hoy en día.