El gerente del Complexo Hospitalario de Ourense explica la situación vivida ayer por un cúmulo de circunstancias. Por un lado, indica, se ha incrementado el número de ingresos; a pesar de que no ha habido más consultas de lo habitual, sí que se atendieron más casos que requerían hospitalización; fundamentalmente, ancianos con descompensaciones por infecciones respiratorias. En segundo lugar, el lunes hubo un número inesperado de partos y de patología ginecológica y obstétrica, siendo este servicio uno de los más colapsados. En la mañana de ayer los profesionales hicieron un esfuerzo para agilizar la atención, reconoce el gerente, y se dieron veinte altas. A mayores, apunta, se está dando un aumento de patologías que requieren atención intensiva. La uci del hospital Cristal tenía a mediodía de ayer dos pacientes en los pasillos. Finalmente, el gerente señala a la huelga de ambulancias como causa de retrasos en las altas. Se han fletado taxis para ganar tiempo en los traslados y conseguir que las camas queden libres antes. La gerencia resta importancia a la influencia de las peonadas. La mayoría, dice, son intervenciones de cirugía mayor ambulatoria; esta actividad de tardes sólo provoca diez ingresos a la semana. Cinco estaban previstos para ayer; fueron suspendidos.