Las campanadas

ANTONIO NESPEREIRA

OURENSE

AL MARGEN | O |

26 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

ES día 31 de diciembre y las campanadas vuelven a sonar. La docena de uvas están en el plato de los dirigentes ourensanos y se aprestan a formular sus deseos mientras suenan las doce. Una musa cotilla recoge sus pensamientos y los divulga a los cuatro vientos. José Luis Baltar estrecha con su mano la de su esposa, mira con ojos tiernos a sus vástagos y medita: «Que Alberto Núñez non me pase a rebarbadora, que o meu fillo se conforme co que ten, que non me pida outro cargo e que se entere dunha vez por todas de cantos tetos ten unha vaca». Manuel Cabezas, con un jersey cuello cisne negro, de Armani por supuesto, está cerca de la chimenea que prendió con el papel de un periódico local, toma las uvas rodeado de los suyos y piensa: «Que Alberto Núñez me deje marchar el año que viene de la alcaldía, que le pase la rebarbadora a Baltar y que los ourensanos hagan una suscripción popular para hacerme un monumento». Alberto Núñez pasa por Os Peares para tomar las uvas con su gente. Entre campanada y campanada reflexiona: «Que no note Baltar que le quiero pasar la rebarbadora, que Cabezas se vaya sin que se note mucho y que me conozcan en Chandrexa de Queixa». Pachi Vázquez llega a O Carballiño en coche oficial con un remolque en el que lleva uno de sus mejores caballos. Ya con las uvas en la mano comienza a levitar: «Que Touriño me haga vicepresidente si no quiere que le deje plantado y que no tenga que ir al Palacio de Justicia ni a buscar un certificado de empadronamiento». Anxo Quintana regresa a su casa de Allariz y toma las uvas rodeado de cien periodistas que inmortalizan el momento: «Que Galiza teña un Estatuto que proclame a Allariz como Estado libre asociado e que a Alexandre Sánchez Vidal se lle quite da cabeza que quere ser alcalde de Ourense». ¡Feliz año nuevo!