AIRES DO ARNOIA ARTURO R. VISPO | O |
01 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.LO QUE constituye mi único logro en la experimentación con el idioma, Ches,i, y que me impele a significar y a magnificar la obra del gran narrador ourensano, «dos meirandes da literatura, con maiúsculas, galega». Brillantes en la presentación de su novela, tanto Maribel Outeiriño como Santiago Lamas. Brillante Chesi, José María Pérez Álvarez, en su intervención. Brillantes sus amigos en el coloquio, brillantez de la que me excluyo por preguntar una obviedad tan obvia..., que si hay futuro para un Chesi en gallego. Y por qué tiene que haber más Chesi en gallego, «aínda que estivera en perigo de extinción». Ausencias, las de siempre, las que debían ser presencias, los ignorantes politiquitos, pues cultos con los dedos de una mano y me llevo dos, y los responsables no ejercientes de la cultura en Ourense. Significativa la de Marcos Valcárcel, responsable de la Sección Literaria del Liceo y organizadora del acto, pues prefirió a un cabo chusquero de Austria que al cabo de Hornos; la del señor delegado de Cultura..., que ni un saluda «desexando éxitos», ni una tarjeta «desculpando a súa asistencia». Paletos, por imperdonables. O porque piensan, como tantos otros que hoy en día cabalgan, que cultura e idioma son lo mismo, o porque confunden galleguismo y nacionalismo, discipulitos «do compañeiro Bautista que deixou o grupo artellado ó redor de Galaxia polo seu nacionalismo culturaloide». Y así es, mi otra vez querido Chesi, que otra vez maldito, que traidor a las letras gallegas como antes don Gonzalo, don Camilo y tantos muchos. Chesi «Trahidor» el Tercero. Tan sólo Teresa Devesa, concelleira de lo sabio en Allariz y mujer que mima las letras, y un ciento de amigos de la cultura y del Chesi que acompañaron al escultor de Nembrot camino de Corcubión, camino de «Cabo de Hornos», muy novela gallega en la que hice presa, hace unas horas.