La Guerra de Cuba por medio

La Voz

OURENSE

26 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Algún día este negocio llevó parejo el funerario «e facíanse aquelas caixas forradas de xénero», dice nuestro hombre. «Traballei moito, moito, moito. Aínda despois de casado vendín materiais de construcción pero despois, claro, a señora púxose enferma e houbo que deixar a cousa», añade José. Este hombre se puede decir que ha visto pasar la historia caldelá del siglo XX, casi toda desde el negocio familiar. «No Castro, en tempos, habíalle algunha ferretería máis antiga que esta. Cando meu padre veu para aquí, el viñera da guerra de Cuba, descansou aquí unhos meses e despois comezou todo». Su padre era «da serra». José no niega el cariño que le tiene a la tienda «e a filla, igual». Pero los días están contados para el negocio. Llegará un momento en que se haga raro ver la ferretería cerrada. Todo aquel mundo de objetos varios tan bien colocados para atraer al cliente terminará. Descanso La villa ya no será la misma al perder un espacio que fue parte de ella y ella de él. Quedarán, enfrente, la plaza, sus galerías que guardan un orden frágil bajo el todopoderoso castillo. José tiene el cuerpo derecho y está preparado para descansar de tantas décadas de trabajo, listo para disfrutar con tranquilidad de su vida, de su familia y de su buen humor. Aún tiene mucha guerra que dar. En Castro Caldelas, por supuesto.