Fortoperiodismo

JERÓNIMO MARTEL

OURENSE

EL ARTE EN OURENSE | O |

08 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

En el Museo Municipal y como buque insignia del prestigioso Outono Fotográfico ourensano, se muestra el certamen FotoPres¿05 -en los reportajes fotoperiodísticos seleccionados entre 282 trabajos-, hasta el próximo día 20. Tras el anterior certamen World Press Photo holandés creado en 1945 -para fomentar, tras la última guerra mundial, la hermandad entre los pueblos-, es la flor y nata del fotoperiodismo mundial, que honra a su creadora, la Caixa barcelonesa, y a su comisario permanente, el fotógrafo catalán Josep Rigol. De naturaleza itinerante, después de su presentación en Cataluña visita Ourense como todos los años antes de mostrarse sucesivamente en toda España. Rigol reconoce que esta actual edición se caracteriza por abordar, más que nunca, su carga de serena pero punzante crítica social. Ante el doble factor del declive de la foto creativa e insólita -que marcó el techo de la fotografía desde los pasados años 80-, por una parte, y, por otra, la presente supremacía de la televisión, el fotoperiodismo busca en este certamen vanguardista su mejor espacio, como forma de creación espiritual (Dalí), verdad (Jean Luc Godard), punta del iceberg (Sebastiao Salgado), o, en fin, traza-negativo-huella-máscara (Susan Sontag). En suma, hace humana y poéticamente valiosos e históricos a los hombres y las mujeres dramáticamente anónimos. Lo que más me ha gustado de la muestra son, obviamente, los premios. Y lo que menos me gustó ha sido el reportaje del fotógrafo Fosi Vegue titulado Extremaunción . En dicho trabajo, su autor pretende abordar lo que él llama la crisis de la Iglesia en España, «por medio del análisis fotográfico de distintas iglesias del territorio español». En el catálogo de la exposición, Michel Guerrin hace un análisis técnicamente espléndido de ese trabajo; pero yo lo encuentro sencillamente pobre y descentrado, aunque veo interesante que para idearlo su autor se haya inspirado sin duda aunque con poca fortuna en la metodología temática de la fotógrafa Candida Höfer, que expresaba fotográficamente la soledad a través de la imagen de espacios vacíos seleccionados entre grandes espacios públicos contrastados con el contrapunto de muebles y objetos anodinos.