Entrevista | Carlos Gómez
28 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?arlos Gómez y las empresas relacionadas con la flor, igual productores como vendedores, vivieron con especial inquietud el reciente paro en el sector del transporte. -Nos jugábamos mucho. Hay que pensar que estamos en un momento que resulta determinante. Es la época del año con más movimiento. Nuestra materia prima es perecedera y hace quince días, parados los camiones, corríamos el riesgo no sólo de perderla sino de dejar de atender la consolidada demanda de estas fechas. -¿Fue tan grave el resultado del paro como esperaban a medida que se consolidaba la paralización de la actividad? -No. Afortunadamente, los perjuicios ocasionados por el paro tampoco han tenido una especial gravedad. Los efectos del paro son asumibles. La clave del problema está en que la producción de nuestros viveros la podemos controlar, y aguantarla un par de días, pero la mercancía que importamos no tiene espera. -¿Cada día se vende más flor importada? -Hay variedades que resultan difíciles de producir aquí. Resulta más cómodo y menos arriesgada la importación. Traemos un veinte por ciento, aproximadamente. -¿Son significativos los cambios de tendencia, hay flores de moda? -Si. Aparte de las estacionales, o las flores más directamente relacionadas con épocas o situaciones puntuales, el día de la madre, los enamorados, o los difuntos, este año por ejemplo están teniendo mucha demanda los crisantemos que llamamos Boris Becker. -¿Cómo el tenista? -Son como bolas de tenis. De color amarillo. Es una moda, ciertamente, pero la realidad obliga a estar pendientes de las tendencias. -Y en sentido contrario, ¿hay también flores que están fuera de moda? -Las margaritas. Hubo una época en la existía una gran demanda para ellas, pero ahora mismo están en franco retroceso.