Crónica | Alboroto en la Consistorial ruesa Amenazas, insultos, expulsiones,... La reunión plenaria de ayer escenificó la rotura en dos de un pueblo por culpa de los políticos que les gobiernan
27 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?as escenas vividas ayer durante la celebración del pleno en A Rúa fueron, cuanto menos, bochornosas. La sala estaba abarrotada de público, un público con muchas ganas de hablar. Desde el primer momento en que Pilar González Bello, secretaria municipal, tomó la palabra para advertir de la posible nulidad de los acuerdos que se tomasen, surgía la voz de algún asistente: «Fala en galego ou senón vaite». El alcalde trataba de evitar estas manifestaciones, en unas ocasiones con más interés y éxito que en otras, pero las descalificaciones contra la funcionaria continuaron. Un hombre sacó un cartel en el que se podía leer: «Ahora a los locos les llaman depresivos. Os loucos ó manicomio». Solarat ordenó al único policía municipal presente que retirase la pancarta y la persona que la portaba del salón de plenos. Ahí empezó el arduo trabajo del agente esa noche. Cada intervención era interrumpida por aplausos, abucheos, griteríos y amenazas hasta el punto de que dos personas se enzarzaron en una discusión que estuvo a punto de llegar a las manos si no es por la intervención de otros asistentes. El policía municipal retiró a los dos implicados mientras uno de ellos, al que habían llamado «facha», se jactaba de serlo. «Soy un facha y estoy orgulloso», decía. Cuando los ediles del PP volvían a sus sitios un hombre acabó por desbordar la paciencia de Solarat. Le recriminó que echase a estos últimos alborotadores y no a otros que habían hablado durante todo el pleno. El alcalde decidió entonces levantar la sesión.