Normalidad

| ANTÓN FEITO |

OURENSE

Las pancartas críticas tornaron en ramos de flores. Las consignas indignas coreadas en manifestaciones públicas, trocaron en lisonjas. Ya nada es en A Rúa como cuando el alcalde Solarat , en lugar de gobernar con las dosis de sentido común y respeto a ley que se le supone a un regidor, se dedicaba a urdir campañas y descalificaciones. La legalidad, después de una serie de denuncias judiciales, intenta hacerse camino en el concello valdeorrés. Las aguas vuelven a su cauce y de su caudal emerge la figura de la secretaria municipal, Pilar González Bello , después de un largo período de baja motivado por la cruzada de acoso a que se vio sometida en el municipio al que sirve con lealtad. Se incorporó el pasado martes y su despacho se llenó de flores. De las de verdad y de las dialécticas. De las de Interflora y de las pronunciadas por la gente de bien que quiere que, en lo suyo, en lo público, reine el poder de la legalidad. Y en ese reino, Pilar González Bello , es la mejor garantía.