Superación personal

Marta Vázquez Fernández
Marta Vázquez OURENSE

OURENSE

En directo | Festividad de la Merced en la prisión provincial La cárcel de Pereiro de Aguiar abrió ayer sus puertas a personalidades y visitantes. El objetivo era acercar a toda la sociedad la labor que se lleva a cabo tras los muros

23 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?ntre rejas también se puede vivir. Y, de paso, luchar por volver a salir. Eso es lo que quisieron demostrar ayer los reclusos de la cárcel provincial de Pereiro de Aguiar, que celebraron la festividad de la Merced rodeados de visitantes que pudieron comprobar en primera persona el esfuerzo de superación que se vive día a día al otro lado de la valla de seguridad. Fueron muchas las autoridades que no quisieron perderse una celebración que forma parte del calendario oficial de la provincia. Muchos repetían visita pero también otros muchos acudieron casi estrenando cargo y responsabilidad, como los nuevos delegados provinciales o la propia vicepresidenta del Parlamento gallego. También estuvieron representados el poder judicial y, sobre todo, las fuerzas de seguridad de la provincia, con la asistencia de los máximos responsables de la subdelegación del Gobierno, Defensa, Guardia Civil y Policía Nacional. Todos ellos, acompañados de personalidades de diversos los ámbitos de la provincia, participaron primero en una misa oficiada por Luis Quinteiro y después en un acto público con el que los responsables de la prisión quisieron reconocer la colaboración de algunas personas con el trabajo que se realiza en el centro penitenciario. Concienciados Uno de esos reconocimientos recayó en un magistrado de Ourense. Aunque Manuel Cid Manzano no pudo asistir personalmente al acto, recogió en su nombre el obsequio Fernando Alañón, presidente de la Audiencia provincial. Su colaboración en las actividades de reinserción y su preocupación por los presos que él mismo envió a la cárcel le han hecho merecedor de un reconocimiento que se hizo extensivo a Tomás García, funcionario del recinto, Ángel Fernández, empresario que colabora como voluntario en los talleres ocupacionales, y Antonio Fernández, responsable de la seguridad exterior. También los reclusos tuvieron su protagonismo en el acto. A varios de ellos se les entregaron diplomas en diferentes categorías como evolución personal, rendimiento escolar, rendimiento deportivo y otras variantes, que venían a demostar que en ese lado del mundo lo único que cuenta es lo que uno es capaz de hacer. Una simpática obra teatral escogida por los propios alumnos, concretamente los del taller de Proyecto Hombre, cerró el acto institucional no sin antes conceder a los presentes una buena dosis de risas y entretenimiento. Después, mientras los visitantes volvían sobre sus pasos, los reclusos volvieron a su vida, pero el mensaje ya se había colado en el ambiente, empujado además por los discursos del director de la prisión, Manuel Arias, y del subdelegado del gobierno, Camilo Ocampo. Ambos recordaron que es responsabilidad de toda la sociedad apoyar la rehabilitación reinserción social de las personas que viven tras los muros de la cárcel. Esa realidad que muchos no quieren ver.