21 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.
ENSEÑARON sus cartas pero les faltó contundencia para realizar la jugada. El ímpetu del lunes se desinfló. La coincidencia de argumentos de BNG y PSOE cambió por una división de estrategia. El alcalde de Ourense tuvo reflejos y, conocidas las cartas, se adelantó a la jugada. De poco vale. Se volverá a explicar, ahora en pleno, en un intento de lavar una imagen difícil ya de recomponer. Porque está cuestionado. Porque tiene la confianza mermada. Porque ya está tocado. Porque muchos cerrarán los oídos.