Rúa do Paseo A veces no hace falta ir muy lejos para apreciar la belleza de ciertas destrezas o para disfrutar de los parajes naturales de la provincia a través de la práctica de deportes
24 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Durante los meses de julio y agosto, los cursos que oferta la Escuela de Piragüismo de Velle se convierten en uno de los atractivos del verano para muchos niños. El único requisito exigido es que los menores hayan cumplido los ocho años. Las clases se imparten en horario de mañana. Los pequeños aprenden las nociones teóricas sobre el deporte acuático y posteriormente se suben a la piragua para ponerlas en práctica. Los monitores se encargan de vigilarlos. El arte de un mimo siempre sorprende. Pequeños y grandes se paran para admirar la belleza estática del actor. Sentimientos expresados a través de movimientos y gestos corporales que deleitan a los viandantes. A veces reflejan una tristeza desmesurada, otras una alegría incontenible, pero siempre consiguen robar la mirada más tierna de los que merodean por la zona. La pantomima tomó el Paseo. Una joven vestida de negro y con la cara pintada de blanco llenó de encanto el centro de la ciudad. La praza de Andrés de Prada de O Barco fue escenario ayer de una fiesta infantil con hinchables y karts. La asociación Centro Comercial Aberto quiso celebrar su primer aniversario regalando camisetas y molinillos a sus clientes y ofreciéndoles una tarde de auténtica diversión para sus hijos. Desde las seis y hasta las nueve de la noche los juegos permaneciero abiertos e hicieron las delicias de cientos de niños valdeorreses que en algunas ocasiones tuvieron que esperar largas colas para poder jugar.