Los bomberos consideran que todos ellos han sido intencionados La sucesión temporal de los hechos lleva a sospechar de un único incendiario
11 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?a de ayer fue una jornada especialmente intensa para los bomberos de la capital, que hasta el momento de cerrarse esta información, sobre las nueve y media de la noche, habían tenido que atender cuatro alertas por incendio en otros tantos edificios de la capital. Aunque el resultado de los siniestros ha sido muy desigual, en medios del servicio municipal de extinción se estima que todos ellos han sido intencionados, sin descartar la posibilidad de que se trate del mismo autor, pues la sucesión horaria lo permite. También es sospechoso el uso común de papeles para el fuego y se sospecha del empleo de algún líquido inflamable. El primero de los siniestros se declaró sobre las cuatro de la tarde, en un trastero del edificio número 37 de la calle Bonhome. Fue controlado pasadas las cinco y cuarto. Provocó daños significativos en la estructura, particularmente en el techo del edificio. Se estima que fue intencionado. Instantes después, prácticamente sin tiempo para descansar, saltó una segunda alarma a las 17.21 horas, en otro trastero de la calle Nosa Señora da Saínza. Los daños aquí fueron escasos y se limitaron a unas tablas y papeles. También se estima que fue intencionado. El tercer brote se produjo en la esquina de las calles Colón con Primavera, ya en el casco histórico y en una zona relativamente cercana a los dos lugares donde se registraron los otros fuegos. Aquí, sobre las seis y cuarto, el autor arrojó una botella de líquido inflamable contra la fachada del edificio. Fue controlado sin dificultad. En Peña Trevinca, 22, se registró otro fuego en un ascensor. Fue controlado por los vecinos, sin ser necesario el concurso de los servicios municipales de extinción. El quinto fuego se declaró en la calle Triunfo, en el casco viejo, instantes después de las ocho. También aquí se declaró el fuego en la zona alta del edificio. Los daños fueron escasos. La policía buscaba, a primera hora de la noche, a un joven de 1,75/1.80, con chaqueta azul oscura y rayas finas de color rojo, pantalones negros y una mochila al hombro.