Incongruencia

| ANTÓN FEITO |

OURENSE

MANTENER las opiniones es signo de fortaleza de criterio. Cuando las decisiones se cambian, sobre todo si se representa la voluntad de muchos ciudadanos, revelan arbitrariedad por parte de quien las profiere. Un ejemplo bien lo podría representar Victor Astorga, concejal del PSOE en el Concello de Ourense y componente de este grupo en la comisión de Hacienda. Hace un par de días le parecía positivo pactar con el gobierno local y con el otro grupo de la oposición, el BNG, una petición para que no se revisase el catastro hasta el 2007. Por circunstancias que él sabrá y su partido no explicó, decidió opinar lo contrario dejando una sensación de debilidad de criterio. Para una vez en la que este edil podría trasladar a los ciudadanos que tiene criterio sobre los asuntos en los que trabaja, prefirió adoptar una posición cambiante que quizá le sirva como pasantía. Tal vez la lección la pueda trasladar también a su partido para sopese sus decisiones y no le deje a los pies de los caballos.