La situación de irregularidad del Conservatorio de Música salió a la luz el 24 de mayo del 2004 a raíz de la denuncia por ruidos que un particular presentó en el Concello de Ourense. La apertura del correspondiente expediente llevó al gobierno local a solicitar un informe a la Policía local que ratificó que este centro no disponía del permiso municipal pertinente. Una situación que se comunicó a los responsdables del centro y de la Consellería de Educación solicitándoles que legalizaran la situación del edificio tramitando las licencias oportunas. A pesar de esta comunicación, realizada el 18 de agosto del año pasado, nadie de la administración se puso en contacto con el Concello hasta que en diciembre, y ante la posibilidad de que pudiera ordenarse el cese de actividad, la Xunta respondió a los requerimientos y anunció que iniciaría la tramitación oportuna.