Crónica | El secretario de la CIG retoma la actividad sindical
07 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?a pasado poco más de un año desde que un susto lo llevó a la UCI. Después de batallar contra la enfermedad ha decidido volver a otro frente, el laboral, en cuyas trincheras lleva dando guerra 28 años. Etelvino Blanco, secretario comarcal de la CIG, retomó ayer la actividad sindical después de un parón obligatorio del que todavía se recupera. Por eso vuelve a la carga con calma, con tranquilidad. Porque lo primero, y eso lo sabe bien, es la salud. «Estou moi ilusionado e volvo con moita alegría», aseguraba ayer ya en la sede de la CIG. El mono del trabajo lo venía matando en las últimas semanas con visitas a sus compañeros. Ayer, con el alta médica bajo el brazo y los consejos de los facultativos muy presentes, volvió a su segunda casa (cuando no la primera), la casa sindical. Fue un día de saludos y papeles. Tenía miedo de sus sensaciones en el retorno, en el primer día. «Parecíame imposible sentirme como antes», confesaba. Pero está claro que para él lo del sindicalismo es como montar en bicicleta: una vez que se aprende, no se olvida. Preocuparse por los problemas (laborales) de los demás será un remedio para olvidar los graves problemas de salud a los que se ha enfrentado y que todavía acechan. «Aínda están pendentes algúns retoques de chapistería, como digo eu», bromeaba en la primera jornada de trabajo. Porque es evidente que no está plenamente recuperado no se entregará, por el momento, al 100%: «Son consciente de que aínda non está superado, teño limitacións e terei que reducir a actividade». Contento él, contento sus compañeros y contentos, seguro, los ourensanos que le mostraron su apoyo durante la larga convalecencia. Esos ánimos los define el propio Blanco como una de las mejores medicinas.