«Operación Pigmalión» en el PP

OURENSE

MIGUEL VILLAR

Crónica política | El partido ya le permite hablar a Amparo González Los populares anunciaron que su candidata está desde hoy «haciendo vida normal»

25 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?i damos por bueno que todo está inventado y que los clásicos son el argumento primigenio de toda buena obra de ficción, no hay ningún género de duda: a Baltar le corresponde la reencarnación de Pigmalión. Como al genial escultor de la mitología, al presidente del PP le ha correspondido la gran responsabilidad de formar a la cabeza de cartel de las autonómicas -al final el maestro que lleva dentro acaba marcando carácter-. Y para demostrar que es un hacedor de candidatos aplicado, al líder del PP ourensano le ha bastado una semana para poner en parrilla de salida a su creación, sin apuestas por medio y sin tener que echar mano de una joven vendedora de flores malhablada -al estilo de Pigmalión en la película de Leslie Howard (Reino Unido, 1938) o My Fair Lady (George Cukor, EE UU, 1964)- para transformarla en una exquisita dama. No, Baltar es más de cuerpo a cuerpo, de la caldera al plato y del trato, filosofía aprehendida y asimiliada en muchas horas de vuelo como revisor por los trazados sinuosos de la Ribeira Sacra. El día 20 comunicó el nombre de la futura candidata del PP por Ourense, Amparo González Méndez, al presidente de la Xunta. Y acto seguido se guardó el tapado con un argumento que flaco favor le hizo a la designada por la vara de la vanidad política: la escondían para que no la trabasen los medios y para que la candidata, pobre, supiese que responder si le preguntaban por los temas de actualidad. Y a partir de ahí se hizo el silencio: en la CEO no estaba -¿los empresarios pagan por no trabajar?- y su hermano, proclamado en el primo Zumosol, ya advertía que no se la buscase que no iba a aparecer hasta el lunes. Pero ayer tampoco dio señales de vida (al menos para La Voz). Y desde el PP se aplicaron el «donde dije digo...» para negar que se fuese a hacer presentación alguna de Amparo González Méndez -hasta a Quin le gusta la opción por el buen gusto que tuvo al casarse con un militante del BNG- y asegurar lacónicamente: «A partir de mañana -por hoy, martes- hará vida normal y estará a disposición de los medios de comunicación que quieran hablar con ella». Consideran que la preparación ya es suficiente. Lo dicho: habemus candidata y ya está en circulación.