COMO LO VEO ANTONIO TABARÉS | O |
31 mar 2005 . Actualizado a las 07:00 h.SIEMPRE fui aficionado a la estadística. Es una herramienta muy útil para muchas cosas. En mi paso profesional por el mundo de la moda femenina pude comprobar que, estadísticamente, el 75% de nuestras clientas usaban las tallas 38 y 40, que suponía el paradigma de lo que podríamos llamar el cuerpo ideal. Hubo entonces algunas maniobras para bajar, psicológicamente, a la talla 38, pues generaba cierta satisfacción artificial entre las usuarias. La talla en la que los diseñadores trabajaban para preparar las prendas para los desfiles era la 38. Les puedo asegurar, y la memoria no me falla, que las modelos de pasarela, además de bellísimas, tenían lo que después dio en llamarse «cuerpos danone». La evolución en el transcurso del tiempo ha seguido por dos derroteros bien distintos, ambos malos. El uno hacia la anorexia con sus graves consecuencias, y el otro por el camino de la gordura enfermiza que no tiene nada que ver con lo que nos transmitió Rubens. Recuperemos la talla 40 para las mujeres adultas. Será bueno para ellas y para nosotros, los hombres.