El entierro del pizarrista ourensano Demetrio Campo reúne en Puente Domingo Flórez a miles de personas
OURENSE
?arios miles de personas llenaron ayer la localidad berciana de Puente Domingo Flórez para dar su último adiós al conocido pizarrista ourensano Demetrio Campo. El empresario había muerto el domingo en Madrid víctima de una insuficiencia respiratoria cuando se recuperaba de una operación de cataratas. El funeral, que se celebró con la presencia del obispo de Astorga y al aire libre para poder atender a la multitud, tuvo lugar en la plaza de los Reyes después de que el féretro fuese trasladado allí desde su casa. La numerosa familia del pizarrista estuvo arropada en todo momento por miles de personas sobre todo de El Bierzo, donde tenía su sede varias de las empresas dedicadas a la explotación de canteras; de Valdeorras, donde residía y comenzó su actividad profesional; y de Ortigueira, ya que parte de sus parientes vivían allí, entre ellos su hermano y alcalde Antonio Campo. La misa se celebró en medio de un respetuoso y espectacular silencio que sólo fue roto por un emocionado aplauso al terminar la ceremonia. Políticos y empresarios Al entierro del conocido empresario acudieron también políticos leoneses y gallegos entre los que se encontraba José Cuiña, amigo íntimo del fallecido. El ex conselleiro definió a Demetrio Campo como una persona «muy afable y sencilla» y se reconoció muy afectado porque «la familia Cuiña Crespo y la suya eramos muy amigos». José Luis Baltar, presidente de la Diputación ourensana habló del pizarrista como «un empresario modélico y, como persona, lo que más se debe valorar es su comportamiento humano, que era excepcional». Según Baltar, Demetrio Campo «expresaba una cercanía y un cariño que es dificil de encontrar». Las patronales, tanto pizarrera como valdeorresa, también quisieron estar presentes en el acto, así como varios alcaldes de la zona. María del Carmen González, regidora de Carballeda, dijo que le recordará «como una persona alegre, con ironía y que era un amigo de todo el mundo». Tras el emocionado funeral al aire libre, los asistentes acudieron en comitiva tras el féretro de Demetrio Campo, que era llevado a hombros por sus familiares más cercanos. Las miles de personas que les acompañaban trazaron una larga fila tras ellos. El cementerio, situado a las afueras del pueblo y con las cumbres nevadas al fondo, fue testigo del último homenaje a este valdeorrés ilustre. Su cuerpo descansa ya en el panteón familiar situado en la localidad..