En directo | Tradición gastronómica en Verín La primera romería del año convocó a cientos de habitantes de la comarca en Ábedes, donde unieron al culto religioso la degustación de chorizos asados y otras viandas
17 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?l refranero popular dice que con San Antón hay que cumplir escrupulosamente y sus fieles se apuntan a esa máxima. En el caso de Verín, la tradición apunta hacia la capilla ubicada en un monte cercano a Ábedes, donde los romeros se distribuyen en grupos alrededor de fogatas, en las cuales asan chorizos y todas aquellas viandas que se dispongan para ampliar el típico menú campestre. Esta vez, el fin de semana se prolongó con la jornada festiva y la respuesta de cientos de personas fue el asalto lúdico al monte de San Antón. Los más madrugadores para reservar espacio y acudir a misa, los demás para dar buena cuenta de los manjares aderezados sobre las brasas e, incluso algunos otros, los que optaron por el enclave para instalarse a la hora de la merienda. En el empeño de que todo saliera bien se volcaron los voluntarios de Protección Civil, que intentaron en lo posible racionalizar el tráfico por el estrecho camino de acceso a la capilla, además de atender cualquier contingencia, como el corte en una mano de un improvisado leñador o el exceso de vino de algún que otro eufórico excursionista que no supo medir las consecuencias con antelación. Aún así, la diversión presidió una jornada que comenzaba con la salida del santo en procesión desde Ábedes, hasta el exterior de la minúscula capilla. Las misas de campaña son la mejor opción siempre que el tiempo lo permite y sólo la niebla matinal entorpeció ayer una estampa que, con la villa verinense al fondo, parece lanzar señales de humo en el horizonte. Para la banda sonora de la fiesta, la charanga Támega contó con la ayuda de más de un espontáneo qué se lanzó al ruedo sin afinar las cuerdas vocales, aunque tampoco faltaron las niñas que no quieren ser sencillas, para orgullo de padres y abuelos. Como sucede a lo largo y ancho de la provincia, la mitad de fervor religioso y la otra parte que alimentan las ganas de diversión confluyeron en este avance invernal del año romero. También se trataba del primer festivo local en el término municipal de Verín, aunque algunos lo vean como una propina del calendario navideño, de hecho no son pocos los que esperan al fin de semana de San Antón para retirar los adornos de temporada y volver a la rutina diaria. Que lo de las costumbres, al fin y al cabo es cosa de hábitos.