Crónica | Una firma comercial de Verín acepta la antigua moneda para cobrar a sus clientes Una iniciativa de establecimientos Rosimar está recuperando varias monedas y billetes que permanecían guardadas y olvidadas en los hogares de todo el valle de Monterrei
07 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Pagar con pesetas vuelve a ser posible en los establecimientos Rosimar, en Verín. La idea ha despertado el interés de numerosos vecinos y, lo más importante, ha abierto una posibilidad a muchas personas para deshacerse de la antigua moneda que, tras la llegada del euro, aún le quedaba en casa y que, en su momento, no gastaron. Es el caso de un buen número de personas que llamados por la curiosidad de un cartel a la entrada de las tiendas de esta red, consultaron en su interior y fueron corriendo a buscar sus pesetas para cambiarlas por artículos, tras comprobar que no se trataba de una broma: «Porque muchos pensaban que era una broma», dice la gerente, Rosa Borjas. Al principio sólo aceptaban el pago de artículos en pesetas los jueves: «Venía mucha gente y ese día aumentábamos el personal», pero ahora que ya son menos los clientes con pesetas cobran con la antigua moneda cualquier día de la semana. La iniciativa ha descubierto que «aún quedaban muchas pesetas acumuladas en las casas de los verinenses y de otros vecinos de la comarca». En algunos casos quedaban tan sólo monedas o pequeñas cantidades, pero en otros las cifras son interesantes. La mayoría de los que acuden con sus monedas, las cambian por artículos con los que se permiten darse un caprichillo. Hay casos que sólo buscan invertir ese dinero «pues ya pensaban que se quedarían con las pesetas de por vida y ven aquí una buena oportunidad». Hasta las tiendas Rosimar, situadas en la avenida de Portugal, Mariano Carreño y Edificio del Carmen, han acudido clientes con cantidades que superan en algún caso las 25.000 pesetas. La propia responsable de este comercio ha encontrado un sobre que en su día había guardado para el pago de una factura y que al final abonó a través de una entidad bancaria: «Pero el dinero quedó en el sobre y me olvidé de él». En una limpieza en casa, apareció el sobre con varios miles de pesetas. «Este dinero lo encontré después de que nos propusiéramos aceptar pesetas en el comercio», asegura Rosa. Los poseedores de la antigua moneda se muestran satisfechos con la iniciativa y los titulares de las tiendas destacan que, además de ofrecer un servicio, aumenta la clientela. Aún no han puesto fecha límite a esta promoción tan especial.