SUSURROS | O |
14 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.LA IGUALDAD entre hombres y mujeres se presenta como un logro conseguido, aunque a nadie escapa que, en distintos ámbitos, todavía estamos muy lejos de conseguir ese equilibrio. Lo que sí se percibe palpablemente es el empuje de las mujeres que viven en el medio rural. Quizás son las que luchan contra clichés más estereotipados, sin llegar a las comparaciones con otras culturas más radicales. Los núcleos poblacionales más pequeños todavía no parecen adaptados al cien por ciento a las inquietudes de una mujer formada desde joven, pero precisamente por eso es necesario ayudarlas a avanzar en su empeño y desmitificar costumbres ya obsoletas. En esa tarea se han embarcado muchas personas en la provincia de Ourense y es hora de que las instituciones también apoyen a esos colectivos como se merecen. Es una cuestión de principios.