Crónica | La presencia de los responsables políticos en Expoauria Por obligación. Por devoción. O por salir en la foto. Las motivaciones que llevan a los cargos públicos a acudir a actos de interés para los ciudadanos son muy diferentes
15 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?urante el pasado fin de semana fueron muchos los responsables políticos que se decidieron a hacer el paseíllo por el recinto ferial ourensano con el objetivo de tomar el pulso al empresariado ourensano, que celebraba su primer certamen monográfico, Expoauria. Unos lo hicieron por obligación. Otros por devoción. Algunos por sumar puntos y dejarse ver ante los jefes. No pocos por salir en la foto. O por convicción y compromiso, claro. La motivación que mueve a aquellos que ocupan cargos públicos -y a quienes aspiran a hacerlo algún día- a la hora de acudir a actos que resultan de interés para los ciudadanos son muy diferentes. La ronda de visitas empezó el viernes, con la inauguración no oficial. La estrella invitada era Alberto Núñez Feijoo. Conselleiro. Y vicepresidente. Llenó. Pero teniendo en cuenta que iba a desgranar lo que la Xunta piensa hacer con Galicia -el modelo territorial- y que en Ourense hay 92 ayuntamientos, la presencia de alcaldes, por poner un ejemplo, fue insignificante. Cosas de los porcentajes. Manuel Cabezas, alcalde y popular, saludó a Núñez, pero se fue tras empezar el acto. Y Camilo Ocampo, subdelegado del gobierno socialista, ocupó una silla en primera fila pero sólo durante cinco minutos. Falta, también, para diputados a los que debía interesarles el tema -les va en el sueldo y en las dietas- como Maximino Rodríguez o Roberto Castro, que forman parte en el Parlamento de Galicia de la comisión de ordenación territorial y obras públicas, y José Manuel Baltar y María José Caldelas, que están en la de agricultura y montes. Más que nada porque su vicepresidente, que es el de los gallegos, estaba explicando cómo se va a desarrollar Galicia, la de las ciudades y la de los pueblos. El sábado Baltar (padre) colgó la corbata y se fue de excursión a Expoauria. Cuando se marchó, apenas un saludo -siempre cordial, por supuesto- con Rodríguez Yuste. El delegado de Industria le cogió el relevo mientras que la comitiva encargada de acompañar a los políticos cogían folgos. BNG y PSOE no perdieron la oportunidad de acercarse a Expourense. Fue previa invitación, aunque quizás hubieran acudido de igual modo, y sin necesidad de protocolo, a interesarse por la situación del empresariado ourensano. O no. El tour lo cerró Belén Prado -que pasa en su ciudad natal mucho tiempo, por cosas de agenda- que contó con dos escuderos: José Lage, su delegado en Ourense, y Elena Rivo, amiga. También andaban por allí Elier Ojea y Carmen Leyte. Pero el cargo pesa. Y su reducida comitiva evidenció que vicepresidente vale más que conselleira.