«Oí frases que no quiero recordar»

OURENSE

SANTI M. AMIL

Entrevista | Carmen Lovelle Alén

13 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

A Carmen Lovelle le cabe el honor de ser la primera diputada provincial -y la única en aquella corporación- tras la dictadura. Los que recuerdan su etapa en esta institución definen a la ex alcaldesa de Verín y a Suárez Canal como los más activos y comprometidos con la provincia en aquella etapa iniciada tras las municipales de 1979. -¿Cómo recuerda su paso por la primera corporación provincial democrática tras la dictadura? -Con una gran satisfacción por ser la primera alcaldesa democrática de Verín, tras la dictadura, y la primera diputada provincial. Lo hacía lo mejor posible y lo que no me gustaba era ser florero de nada ni de nadie. Me preocupaba por las cuestiones provinciales, por el funcionamiento de la institución y por todo aquello que fuese bueno para la provincia, y en este sentido no tenía inconveniente en apoyar lo que consideraba bueno para la provincia, aunque lo presentase Suárez Canal (BNG). -¿Y valió la pena? -Siempre te queda un regusto amargo, porque llegabas a un lugar que tenía que poner los intereses generales por encima de los particulares. Pero no fue así y eso siempre te duele. -¿Hubo un coste añadido por ser mujer? -Sí, y grande. Como mujer siempre tienes que demostrar, y muchas más veces, que estás preparada y en ocasiones escuche y oí unas frases dedicadas a la mujer -no a la política- que no quiero recordar ni reproducir. Fue un momento de abrir camino y lo hice con mucho gusto. -¿Repetiría experiencia? -No ahora, mas si que volvería a hacerlo en las mismas circunstancias. Acudí a la política con ilusión y no lo hacía por figurar, la condición de mujer era algo sobrevenido. Pero repito que fue una enorme satisfacción ser la primera alcaldesa de Verín tras la dictadura y la primera mujer diputada provincial.