La historia se repite

Ruth Nóvoa de Manuel
Ruth Nóvoa OURENSE

OURENSE

PILI PROL

Análisis | El cierre de Citroën Las movilizaciones de Valeo no son nuevas. Ourense ya las ha vivido, aunque en las consignas que se gritaban en la calle sonaba el nombre de otra empresa que ahora campa en Vigo

09 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?ace más de diez años que Citroën decidió echar el cierre en Ourense poniendo en jaque a casi mil trabajadores y, de paso, a una provincia desesperada por la industrialización, aún hoy. La firma automovilística trasladó toda su actividad a Vigo, donde ahora campa a sus anchas, y a donde se dirigen, por ahora, las cablerías elaboradas en Valeo. Desde 1987 sonaba la crisis en el polígono. En 1992 se produjo la traumática despedida, tal y como recuerda alguien que estuvo entonces en primera línea, Xosé Gómez, de Comisiones Obreras. Se desató una lucha sindical porque, como rememora, «Ourense no se podía permitir perder ese número de empleos». En los mismos terrenos de Citroën nació Labauto mientras que también echaba a andar en San Cibrao Allibert. Una a vueltas con el cableado, la otra dedicada a la actividad química. Respectivamente dieron paso a Valeo y Faurecia, que hoy por hoy se enfrentan al futuro de forma bien distinta. La primera llegó a tener 750 trabajadores. Sus representantes negocian ahora las condiciones del cierre con una exigencia que parece difícil de cumplir: mantener los puestos de trabajo. El «de oca a oca» Citroën-Labauto-Valeo fue posible. Pero quizás se acabó la partida.