La fuerza de la desunión

JOSÉ Á. VÁZQUEZ BARQUERO

OURENSE

DESDE LAS AULAS | O |

23 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

ARGUMENTA mi compadre Pedro Araújo que soy un mal estratega. Y que más temprano que tarde los hechos acaban quitándome la razón. ¡Qué le vamos a hacer, hermano! Lo que la naturaleza no da, Salamanca no presta. Pero¿ ¡Cuánto disfruto elucubrando a destajo! ¡Cómo la gozo arreglando el sembrado en predio ajeno! Por eso, hoy le aconsejo a Baltar padre que se detenga. Que no abandone el PP y menos de esta manera. Que todo se quede en un mero exabrupto con amplificación mediática. Porque, poniéndome en su piel, no consigo ver el magisterio de la jugada. No soy capaz de entender como la división hace la fuerza. Ni como en el minifundio sociopolítico puede radicar el futuro de Ourense. Por mucha reivindicación pendiente que nos sangre el alma. Quizás fuese inteligente, por su parte, «botar unha ollada» a Lugo y Pontevedra. Allí sus supuestos aliados no tienen pensado dar la espantada. Eufemísticamente, proclaman que jugarán desde dentro. Es decir, vete tu, José Luís, que a mi me da la risa. Aunque bien pensado, tal vez, todo sea un farol. O una operación suicida del Partido Popular para robarle votos de centro (?) al BNG y al PSOE. Feito.