Crónica | El agosto de los grupos ourensanos Desde Zouma Records se aprovecha la mayor demanda del verano para promocionar a los formaciones provinciales que intentan hacerse un hueco en el panorama musical
07 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?o son Bisbal ni Chenoa. Su nombre no atrae a multitudes histéricas, más ansiosas por conseguir ver y tocar a su ídolo que por disfrutar de su trabajo musical. Sus medios técnicos y humanos son muy inferiores, pero se suben al escenario con las mismas ganas de triunfo que los más afamados y aplaudidos. Los jóvenes grupos musicales de la provincia ourensana también están de gira y, a su manera, hacen su particular agosto. Las grandes suites de hoteles de cinco estrellas se convierten para ellos en humildes habitaciones dobles -hay que aprovechar las dos camas-, y el trailer con el equipo técnico es el coche o la furgoneta del pariente o amigo más incondicional y en dónde caben músicos e instrumentos. ¿Son muchos o pocos? ¿Son buenos o regulares? ¿Estar en la última provincia en las estadísticas de desarrollo y población les perjudica? Juan Carlos Fasero, propietario de la productora Zouma Records, tiene respuestas para todas esas preguntas. Por algo lleva muchos lustros metido en el mundillo, echando una mano a todo el que toca a su puerta musical y representándolos, si llega el caso. Sólo en el mes de agosto ha organizado 29 conciertos para sus «chicos» -en su cartera también está Cristina Pato, pero ella ya es toda una profesional y puede presumir de vivir de su música-, cubriendo prácticamente todo el territorio gallego. Fasero opina que la música ourensana está al mismo nivel, en cantidad y calidad, que cualquier otra provincia y además cree que las limitaciones que pueden tener aquí son sólo relativas. «Hoy en día, con Internet, podemos llegar a cualquier lugar del mundo al instante, ya no existen las distancias en este mundillo». ¿Recomendaciones para los que quieran salir del anonimato? Una: «Que no se preocupen por la calidad de la maqueta, ni envíen un montón de canciones. Hoy en día ningún productor escucha más de dos o tres temas. Si con eso no le enganchas con algo nuevo, distinto, que le sorprenda, olvídate. Por muy bien cuidada que esté técnicamente la maqueta».