El alcalde de la villa califica el informe público como positivo José Vicente Solarat, regidor rues afirma que luchará por evitar esos cambios por interés de todos
05 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Desde el pasado día 22 de julio obra en manos del Concello de A Rúa un infome de la Xunta sobre el plan provisional de urbanismo rués. En él, la condición expresada por el municipio en relación a tres zonas polémicas (Reais, Rasedo y Vilela) es diferente a la que establece la Xunta. Por ejemplo, con respecto a Vilela, la Xunta lo considera un núcleo urbano separado, al contrario de lo que opina el Concello. Para Jose Vicente Solarat, «Vilela nunca fue un casco urbano separado hasta que lo partió la carretera N-120». De todas maneras, desde el Concello son cautos a la hora de interpretar el informe, que consideran positivo. Las alegaciones de la Xunta eran más o menos previsibles y, desde el Ayuntamiento, afirman que lucharán por hacerse entender con la administración autonómica a fin de «demostrarles que tenemos razón». Aún así, Solarat afirma que lo que quiere es «poder darle licencias a la gente» y, si no consigue hacerse entender con la Xunta tendrá que dar su brazo a torcer, «aprobarlo como nos dicen y, después, tratar de reformarlo». El alcalde rués también tiene palabras para el Partido Popular, según él, sólo trata de entorpecer: «nosotros defendemos los intereses de A Rúa, no como el PP. lo que pasa es que los intereses del PP y los de A Rúa son contradictorios». Un nuevo proceso El proceso a seguir a partir de ahora será, por tanto, hacer negociaciones para tratar de evitar los cambios que propone la Xunta sobre el plan provisional que le había remitido el Concello. Si no consiguen el tratamiento que desean para los núcleos de Reais, Rasedo y Vilela tendrán que plegarse a las indicaciones de la administración autonómica y tratar de modificarlo el texto más tarde,, una vez aprobado. De esa manera, el plan dejaría de estar bloqueado y el Concello podría dar licencia a todas las obras que se encuentran a la espera a día de hoy. Se trata de una nueva marcha atrás para el planeamiento urbanístico del Concello, que según el alcalde no tardará en dársele solución por «interés de todos».