«¡Váyase, señor Solarat!»

Manuel Félix O BARCO

OURENSE

CARREIRA

Crónica El PP pide al alcalde de A Rúa que deje el Concello por empeñarlo y el regidor anuncia que dimite si le demuestran que supera la media de endeudamiento gallego

08 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

En el Concello de A Rúa no hay respiro para la tregua. La guerra política es permanente y cada día, cada semana, cada mes que pasa, se acentúan las diferencias. La escenificación del fragor de la batalla y la crispación existente entre el PP y el tripartito (RUA, PSOE y BNG) se podía palpar en el último pleno, que terminó a las doce menos un minuto de la noche del lunes. Fue el pleno del «¡váyase, señor Solarat!», defendido por el portavoz popular García Ferradal a la hora de echarle en cara el endeudamiento al que someterá el municipio, por pedir 330.000 euros en un nuevo crédito. Fue también el pleno del «dimito mañana», pronunciado por el alcalde Solarat, si desde los bancos de la oposición le demostraban que la deuda municipal de A Rúa es superior a la de la media de concellos de Galicia. «Lo importante no es deber, lo importante es tener crédito», dijo textualmente el regidor. Hubo un momento en el que parecía convertirse todo en «el pleno de las fugas», puesto que incluso el concejal del BNG citó las palabras «nosotros nos marchamos el día que se demuestre que el pacto del tripartito no es lo mejor para el pueblo de A Rúa». El edil del PSOE, por su parte, y siguiendo en su línea de ratificar palabras de Solarat, fue el único que no dijo que se iba. No dijo nada. El asunto llegó a tal extremo que el regidor le pidió a los del PP que no sacaran el caballo fuera del hipódromo. Pero, desde los sillones populares las cargas de profundidad seguían cayendo como en el Desembarco de Normandía, sin ánimo de llamar nazi a nadie. Antonio Bello, el segundo de abordo del PP, siempre con tono sereno y pausado, no paró de lanzar el colmillo dialéctico a la yugular de los del BNG, PSOE y al propio alcalde. A los dos primeros les culpó de sostener un gobierno débil que debilita al pueblo, y a Solarat le dijo que menos mal que hablaba de «apuestas» más que de «subastas», ya que, de ser así, se vendería la consistorial. El alcalde fue el primero en pronunciar la palabra «mentirosos» en dirección al PP, por la convocatoria de una comisión informativa coincidiendo con el mitin de Fraga. Luego recibió la misma medicina. Fue pleno de tanganas, en el que Solarat tuvo que escuchar si los ediles iban al pleno en bañador por el reglamento.