Fraga insufla moral a la tropa

OURENSE

MIGUEL VILLAR

Crónica | Reunión de la junta directiva provincial del PP de Ourense El presidente de la Xunta de Galicia animó a los populares a no caer en el desánimo y a «loitar» en las elecciones europeas como si de las municipales se tratase

18 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?a política es un arte de lo más traicionero, y la relatividad de los votos marca la afinidad y amistad -muchas veces ficticia- de los que en ese escenario de vanidades se desenvuelven. El PP, como ante lo hicieron otros y en el futuro lo harán otros más, escenificó ayer la máxima de que en política -como en muchos otros aspectos de la vida- es ley la sentencia popular, nunca mejor dicho, de que tanto tienes, tanto vales. En el mismo escenario donde hace cinco meses, el 5 de diciembre de 2003, desembarcaba el sucesor de Aznar y flamante candidato a revalidar la presidencia del PP en el Estado y donde se vivió la emoción y el calor de los populares ayer se desarrollaba una imagen totalmente contraria. La presencia de Mariano Rajoy en Expourense en aquel frío diciembre provocó carreras, codazos para salir en la foto, abrazos, viejos conocidos de toda la vida y aspirantes a un cargo en la villa y corte. Se masticaba en el ambiente la más que presumible victoria popular y todos eran de Mariano. Como las municipales Ayer, con el particular Prestige del PP -el 14-M- y ZP campando en la Moncloa, la moral de la tropa no era la mejor de las posibles y a los arribistas no se les perdía nada en el combate. Nadie se peleó por arrimarse a nadie para salir en la foto, Ana Pastor ya sólo era la ex ministra y Carmen Fraga -la única candidata gallega del PP con todas las papeletas para seguir en Estrasburgo- era la hija del presidente de la Xunta de Galicia. Y todos cumplieron su papel: Palmou dijo por enésima vez que está a disposición del partido y que no aspira a nada más, Alberto Núñez llegó tarde -después de pelear con los vecinos de Santa Cruz de Arrabaldo- e Inmaculada Rodríguez mucho más que tarde. Y todos tan felices y contentos, sin la presión mediática del «vamos a ganar» ni del «Mariano presidente». Pero era una reunión política y cada cual cumplió su cometido. Ante los congregados, los integrantes de la junta directiva provincial del PP de Ourense, tomaron la palabra Cabezas, Baltar, Palmou, Ana Pastor y Fraga. El presidente de la Xunta, y del PP de Galicia, instó a los presentes a no relajarse y a «loitar» por los votos en la campaña de las europeas como si de las municipales se tratase. Había que insuflar moral a la tropa para combatir el desánimo que empieza a hacer mella en el PP y Fraga se lució en el trabajo. Aseguró, como lo hicieron Baltar y Palmou y como explicó también Carmen Fraga, que el PP no se plantea las elecciones europeas del 13-J como una revancha ni como la segunda parte de las generales y, para los que se interesaron por el futuro político de la Xunta, aseguró que hasta después del verano no habrá remodelación del Gobierno autonómico «e entón se verá se hai vicepresidente ou vicepresidentes». Baltar dirige a la candidata Lo que más llamó la atención de la reunión de los populares fue la ausencia en el salón de sesiones de la candidata del PP a las europeas -Daniel Varela y Francisco Millán, que también van en la candidatura si estuvieron presentes-. Carmen Fraga llegó en compañía de su padre en el coche oficial. Cuando se dirigía a la entrada del recinto de Expourense y era esperada por los medios de comunicación para recoger sus impresiones y las expectativas de cara a las europeas fue literalmente raptada por Baltar, que la cogió amablemente del brazo para dirigirla a la sala privada de la planta baja de Expourense para que pudiera ser entrevistada por el diario local. El resto de los medios tuvo que esperar cuarenta y cinco minutos para poder hablar con la candidata.