El Ourense más anárquico

Marta Carballo OURENSE

OURENSE

MIGUEL VILLAR

En directo | Feísmo urbanístico Entre las amplias avenidas y las urbanizaciones de nueva construcción se esconden zonas de caminos estrechos, vías sin aceras y pequeñas casas cegadas por edificios

20 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Ourense fue la primera ciudad de Galicia en tener un Plan Xeral de Ordenación Municipal adaptado a la Lei do Solo, en atender las recomendaciones de la Xunta para evitar el caos urbanístico. La capital ha sufrido cambios destacados en algunas de sus calles más céntricas, se han ampliado vías para facilitar el tránsito de peatones y vehículos, se han abierto nuevas calles en recientes urbanizaciones que adaptan su construcción a las normas vigentes con materiales adecuados, criterios de homogeneización y alturas definidas. Sin embargo, en medio de esta tendencia existen barrios que reflejan un caos y un abandono que distan mucho de ese criterio de terminar con el feísmo en las ciudades. No hay que irse lejos. En el centro de la capital encontramos una remodelada calle, Emilia Pardo Bazán, un moderno proyecto de auditorio y un lavado de cara en los edificios. Pero a escasos metros, la imagen es muy diferente. Doblamos a la izquierda hasta adentrarnos en Fonte do Monte, en las traseras del colegio Cisneros. Encontramos edificios altos que conviven con construcciones en ruinas, fincas abandonadas que los vecinos reclaman como zonas verdes, una calle estrecha con un desvío a un aparcamiento sin salida y un camino de tierra que finaliza en una empinada rampa sin seguridad en uno de sus lados y por la que los coches apenas pueden pasar. Un laberinto de tierra y maleza, que los vecinos califican de peligroso, y que comunica la nueva zona del auditorio con las traseras de la urbanización de Xoan de Nóvoa y el barrio de A Milagrosa que presenta de nuevo calles amplias, aceras a ambos lados y aparcamientos. Estructura rural No es una excepción. Bajando desde Nuño de Ousende encontramos más ejemplos. La espaciosa calle de O Orcellón es el principal acceso al barrio de la Cruz Alta y hacia la avenida de Buenos Aires. Está flanqueada por una estructura rural, con calles mal asfaltadas, estrechas -sólo pasa un coche y, con dificultades, el camión de la basura-, con apenas capacidad de maniobra para que los vehículos puedan entrar en los garajes y con casas unifamiliares cegadas por edificios de cuatro alturas -de cuya legalidad dudan algunos vecinos- a ambos lados de esa amplia calle que termina de nuevo estrechándose para dar paso a un laberinto de pistas que, con dificultades para los vehículos, llevan hasta la avenida de Buenos Aires. Desde allí, cruzando la avenida Otero Pedrayo, entramos en el campus. Rodeando al recinto universitario una nueva urbanización destaca entre las fincas, huertos y construcciones de una sola planta a las que se accede a través de callejuelas sin aceras y por las que sólo un coche puede circular. No hay señales de tráfico y las maniobras para entrar a los garajes se hacen imprescindibles. Son algunos ejemplos del urbanismo más anárquico de Ourense.