?tra de las formaciones que ayer se reunía para hacer una valoración de los resultados de las elecciones fue Esquerda Unida-Izquierda Unida. La coalición que llevaba a Manuel Peña Rey como cabeza de lista al Congreso fue una de las más perjudicadas por la suspensión de la campaña electoral a raíz de los atentados, ya que en los últimos días de la misma era cuando tenía programados sus mítines en la ciudad. Esquerda Unida-Izquierda Unida considera un dato muy positivo que el PP haya perdido la mayoría absoluta, un objetivo que este partido de izquierdas transmitió en todo momento en su campaña como un fin preferente. Asuntos como el Prestige, la guerra de Irak, el plan hidrológico o la reforma educativa fueron aspectos denunciados por el partido que lidera Llamazares durante la campaña. Papel decisivo Aunque desde EU-IU de Ourense se reconoce, como ya hizo en estos días Gaspar Llamazares, que esta formación ha perdido peso en el panorama político español al descender en su representación en el Congreso, se apela a que no se pierde la «esperanza de xogar un papel fundamental na política de esquerdas que a poboación agarda do PSOE». Otra de las reflexiones que se hacen desde Esquerda Unida-Izquierda Unida es que el resultado de las elecciones generales deja un panorama inédito hasta ahora en Galicia. Esta formación sube un 40% en Galicia, donde la suma de los votos de izquierdas (EU-IU, BNG y PSOE) superan en 50.000 a los sufragios obtenidos por el PP. Desde EU-IU se aspira a conseguir desbancar al PP del poder en las próximas elecciones autonómicas, a celebrar en 2005, y ya se empieza a trabajar con esta premisa de futuro.