SUSURROS | O |
09 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.TOCA reflexionar sobre lo que queremos para el gobierno central de la nación, pero también estamos en período de evaluación de los hechos realizados por las distintas corporaciones locales. Al ciudadano de a pie no le valen distinciones, todo es un conjunto, pero tampoco se le pueden ocultar los hechos. La pretendida coordinación de las administraciones choca con enfoques partidistas. Así, en O Carballiño gobierna el PSOE, pero dependen de la Xunta de Galicia. En Verín el alcalde no goza de las potestades propias e insta a la oposición a que apruebe unos presupuestos que no terminan de rubricarse. Uno por otro y la casa sin barrer, mientras los habitantes de la provincia siguen reflexionando sobre votos y más votos, que pronto llegarán las autonómicas. Eso sí, el período electoral vuelve a venir cargado de promesas, en espera de las realidades.