SUSURROS | O |

06 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

SORPRENDE que después de más de tres años, las instituciones públicas no puedan atender a una simple pregunta de un vecino de San Amaro, que se cuestiona dónde están las piezas del portalón de San Cibrán de Lás. Tampoco es menos sorprendente que una orden de la consellería de Cultura para reponer la obra arquitectónica, representativa del barroco, no fuera atendida después de tal período de tiempo, pero lo que más puede motivar nuestra sorpresa es que prácticamente a nadie le importe que se cometiera un evidente escarnio al patrimonio histórico de la provincia. Es sólo un botón de muestra, quizás llamativo por el empeño que ha mostrado un ciudadano en particular, pero también es preocupante el pensar que en nuestro medio rural se produjeran situaciones similares, que no han sido denunciadas con tanta constancia.