Talentos malgastados

ANTONIO L. VALLEJO

OURENSE

PENÚLTIMA | O |

13 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

CUANDO en el último pleno municipal de Ourense la oposición preguntó al alcalde por sus negocios privados, tan legales y compatibles con su cargo como ética y políticamente discutibles, el regidor aprovechó para presentarse a sí mismo como un veterano, curtido y gran empresario. Debe serlo, pues no será razonable que la poderosa Caixavigo -hoy Caixanova- se asociara con un mindundi. Es más, yo afirmo que lo es y que por eso deberíamos liberarlo de la pesada carga de gobernarnos a los ourensanos por cuatro perras de nada, que multiplicaría con la gorra si no perdiera el tiempo en la tontada de ser nuestro alcalde. Cierto que se ha presentado voluntariamente para el cargo en las tres últimas elecciones, pero eso sólo prueba la abnegada generosidad con que algunas personas se aprestan a servir a sus vecinos. De todos modos, y en aras a su buena salud espiritual, nuestro alcalde debería dejar el cargo y atender sin más demora a sus empresas, no vaya a ser que, como en la parábola de los talentos, al término de la dura jornada de la vida le pidan cuentas por malgastar los que indudablemente Dios le ha dado para los negocios.