En directo | Ana Pastor visita la cooperativa ourensana La ministra de Sanidad y Consumo visitó las instalaciones de la empresa en Santa Cruz y la puso como ejemplo de la calidad
04 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?a ministra de Sanidad tenía prevista su llegada a la planta avícola de Coren, en Santa Cruz de Arrabaldo, a una hora intempestiva cuando todavía no se ha comido, las 15.15. En realidad llegó más tarde y la cohorte que la esperaba padeció por adelantado, aunque a resguardo, el frío que luego castigaría la visita a la zona de procesado. Es lo que tienen las neveras y más cuando son inmensas. Ana Pastor siguió con interés las explicaciones de los trabajadores de Coren y del propio gerente, Manuel Gómez Franqueira, que parece estar al tanto de todo y nada alejado de allí donde se fragua el negocio de la gran cooperativa ourensana. Lo primero que vio la ministra fue lo último. Lo último en la cadena de producción. El pollo envasado, las pechugas fileteadas y empaquetadas, el pavo adornado con pegatinas navideñas e incluso algún producto, con sello exclusivo de Coren, que ya ha probado en varias ocasiones. «Yo como vuestra pularda rellena», dijo al verla en un escaparate frigorífico, al inicio de la visita. Y se explicó. «Siempre que voy a cenar a casa de unos amigos me dan pularda, esta pularda» comentó Ana Pastor, sorprendida y satisfecha por poder demostrar a la gente de Coren que también apoya su actividad empresarial con el paladar y con el estómago. Al final de la visita abandonó el testimonio en primera persona, se puso en plan discurso y como ministra de Sanidad y Consumo dejó a Coren como ejemplo: «Es una de las empresas gallegas más importantes del sector, que copa el 40% del mercado y que se está adaptando a nuevos mercados y a los nuevos gustos de los consumidores». Y dijo más: «Hemos visto cómo aplican los requisitos y las garantías de calidad y seguridad del producto a través de un sistema automatizado que permite saber de qué explotación procede cada pavo y cada pollo». Ana Pastor es lista y sabe estar atenta. Su intervención ante la prensa la hiló con los datos que le fueron comentando los guías de la visita, responsables de la planta y el propio Gómez Franqueira. Ataviada, como todos, con bata, gorro y patucos -por cosas de la higiene- recorrió la planta. Observó, preguntó y se marchó satisfecha «por el empleo que crea y la riqueza que genera, garantizando la calidad de los alimentos».