Entre lo colosal y lo efímero

La Voz

OURENSE

OURENSE CON EL ARTE JERÓNIMO MARTEL | O |

29 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

EL ESCULTOR Juan de Ávalos (Mérida, 1911), expone en la galería Sargadelos, sin fecha previa de clausura, hasta veintiocho esculturas de formato medio pequeño en bronce fundido, algunas de las cuales son réplicas de sus famosas esculturas colosales en granito del Valle de los Caídos. Por algo puede decir de este artista el historiador Miguel Cabañas Bravo, en la Historia General de España y América , de la editorial Rialp: «Es, ante todo, el escultor del Valle de los Caídos¿ Potenció el colosalismo y la grandiosidad en sus realizaciones, que luego ha prodigado en numerosas obras monumentales casi siempre, para Portugal, España o Hispanoamérica». Escenario Ávalos se formó humanamente a la vista de un escenario clásico grandioso, que conformaban en la antigua Emérita Augusta el teatro romano y el museo arqueológico; y, luego, se formó por fin profesionalmente en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando, de Madrid, llegando a ser académico de la Academia de Bellas Artes de San Fernando tras haber ido muy pronto ascendiendo en la escala de las clasicistas y académicas Exposiciones Nacionales de Bellas Artes, al conseguir en las de 1941, 1950 y 1957, respectivamente, sus tercera, segunda y primera medallas. Ha sido un artista en solitario, infatigable, de una sola pieza, reacio a las innovaciones, vencedor infalible de concursos y siempre fiel a sí mismo en lo personal así como, en lo artístico, ha cultivado el estilo figurativo, con realismo clásico y alma de antiguo cantero empeñado tanto en el uso de los materiales nobles como en la imitación de la naturaleza. Sus maestros fueron, en fin, los grandes artistas clásicos o renacentistas, a quienes sólo sumó dos escultores contemporáneos, discípulos ambos de Rodin: el francés Bourdelle y el yugoeslavo Mestrovic. Y, pese a ser casi centenario, sigue en la brecha. Así, recibió el encargo -en concurso reciente- de la estatua de Juan Pablo II para la Catedral de la Almudena de Madrid. Tamara Arroyo Y, ahora en nuestra ciudad la galería de arte Marisa Marimón expone la muestra Una película de piel IX , de Tamara Arroyo (Madrid, 1972), primer premio de Artes Plásticas Diputación de Ourense. Esta artista es fotógrafa ¿ pero no sólo: para ella, la fotografía es un medio en una concepción del arte más compleja que en realidad podría resumirse bien acudiendo al título de una obra ya clásica, de Allan Kaprow: Assemblages, environments and happenings (Montajes, ambientaciones y acciones-acontecimientos-espectáculos, en traducción más o menos literal y además descriptiva). Fragmentos En su caso, los montajes integran fragmentos de la vida cotidiana dentro de un contexto inusual, las ambientaciones dejan abierta la obra a la participación del espectador entendido como elemento activo del proceso artístico y las acciones dinamizan la imagen dándole una insinuación de movimiento. Por cierto, que Tamara enlaza ese arte de la acción con el llamado arte corporal (Body Art), que tiene al ser humano como tema y en parte ha derivado hacia la idea de englobar también el ambiente cotidiano que rodea a la persona. En cambio, aunque en las obras de la exposición abundan los textos, se utilizan, según el catálogo, sin la retórica del conceptualismo; esto es, sin apelar al llamado arte del concepto.