Pendientes de la entrada en funcionamiento del Instituto Termal de Galicia

La Voz

OURENSE

?os balnearios y fuentes termales de la provincia de Ourense gozan de un reconocido prestigio desde hace siglos. Algunos centros ya tenían una bien ganada fama en el siglo XVIII y en la relación publicada por la Guía-Manual de Baños y aguas minerales (Madrid, 1873) se incluían los veintiocho establecimientos declarados de utilidad pública. En esta relación, en el último tercio del siglo XIX, ya figuraban los balnearios de O Carballiño, As Caldas de Partovia, Cortegada, Sousas y Caldeliñas. La coordinación de esfuerzos y proyectos para relanzar y promocionar el termalismo gallego -así como para promover investigaciones, análisis y otras acciones- será el objetivo preferente del Instituto Termal de Galicia. Esta institución fue creada por la Xunta a instancia del Concello do Carballiño y la Fundación Comarcal do Carballiño. La sede de esta institución está en la fundación comarcal de la villa del Arenteiro y aunque ya cuenta con un presupuesto aportado por la Xunta y la Diputación está pendiente de su puesta en funcionamiento y del nombramiento de un gerente para regir los destinos de la institución.