28 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.
El hipódromo de Antela registró ayer una tarde de inusitada afluencia. Desde poco antes de las cuatro el recinto hípico se llenó de aficionados y curiosos que acudían para asistir a una tarde de caballos que es poco habitual en esta provincia. En diferentes modalidades y con premios de diversa cuantía, tuvieron lugar cerca de una decena de carreras en las que no faltaron las tradicionales apuestas.