Benditos

OURENSE

LOS OURENSANOS son bien intencionados. La mala leche no se estila por estas tierras y la parábola de la paja en el ojo ajeno caló hondo entre los lugareños. Preocupados por la paliza del desempleo, la lacra de la droga, la broma del sueldo o el chiste (porque es de risa) de la subida de los precios. Preocupados en las encuestras y seguro que agobiados en la intimidad. Preocupados, los ourensanos se ahorran el azote a los políticos y lo cambian por palmaditas en la espalda. Les suben la nota aunque la cosa vaya mal. ¡Benditos!