Nubes, claros y rebajas

Ruth Nóvoa de Manuel
Ruth Nóvoa OURENSE

OURENSE

En la calle | La primera jornada de los descuentos de verano en Ourense Llegó julio, llegaron nuevos precios, llegó la ropa más barata aunque los consumidores se lo tomaron con calma. Con relativa calma

01 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

«Mamá, no me gusta ir contigo de compras». El chaval hace esta declaración de intenciones a la puerta de un comercio, en pleno Paseo, recién estrenada la tarde. Y después, evidentemente, entra con su madre en la tienda de ropa donde se sumergirán entre porcentajes de descuentos, otras muchas progenitoras y un puñado de escolares sin escuela. Y es que las rebajas de verano empezaron ayer aunque entre nubes y claros. No hubo demasiada gente en el estreno de los saldos oficiales. Sin colas en las cajas, aunque sí en los vestuarios femeninos, el 1 de julio llegó a las tiendas ourensanas, pero no a todas. De hecho, fueron muchas las consumidoras que realizaron incursiones en los centros de Inditex y después de comprobar que no había descuentos a la vista volvieron a la retaguardia y decidieron posponer el ataque. Zara y demás familia estrenarán las rebajas pronto -el viernes- y para compensar la ansiedad de sus clientes permanecerán abiertos al público el próximo domingo. Todo el día. Pocas bolsas por las calles comerciales. El día tampoco animaba demasiado. La inestabilidad climática de los últimos días hace más llevadero el maratón por los probadores pero no motiva demasiado a adquirir prendas mínimas. Las temperaturas subirán en un par de días y entonces apetecerá más vestirse de verano. En las tiendas tienen su propia opinión sobre el arranque flojo del verano -con excepciones, claro, conjugadas sobre todo en femenino-. Cuarenta grados en pleno mes de junio son difíciles de soportar con ropa de entretiempo y fuerzan a cualquiera a irse de tiendas, aunque todavía no haya rebajas. Muchas dependientas aseguran que sus clientas están surtidas y que esperarán un tiempo, y precios mejores, para darse caprichos. Las rebajas de verano ya están en la calle. Los carteles anuncian precios mejores y los consumidores tienen tres meses para encontrar gangas. Eso sí. No conviene esperar demasiado. Las temporadas se adelantan cada vez más y seguro que recién estrenado septiembre, el otoño aterrizará en los escaparates, aunque haga calor.