TIERRA ADENTRO | O |
26 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.EL mayor éxito del PSOE ha sido ajeno al PSOE: la ausencia de Troitiño de la corporación local -le faltaron décimas- . Ello y la fidelidad, entrega y capacidad de sacrificio de un electorado de primera que cada cita electoral saca pecho, levanta la cabeza y va flamante a la urna a cumplir un mandato casi divino. Ajeno a las desgracias puntuales del partido. Y ante este electorado de lujo, los máximos dirigentes del PSOE evitaron, durante toda la campaña, descalificar a un Troitiño que generó la confusión con sus siglas perversas y su mensaje de bulto. Si el PSOE se planteara en serio ganar unas elecciones en Ourense no tendría más que proponérselo: los cerca de 3.000 votos que le regaló al díscolo, sumados a la discordia interna que le propinó a la sociedad, le dan para más de dos concejales y la regeneración interna. Hasta ahora, el PSOE apostó por los mandatos de Cabezas. ?lfredo García se consolida en O Barco tan estrepitosamente como se hunde Sueiro en Xinzo. Este leonés ourensanizado, serio y apreciado como persona honesta por los barquenses, rentabiliza un gobierno multicolor -gobernaba con el BNG e independientes escindidos del PSOE que recuperó para una lista ganadora- con humildad y entereza. Prueba de su talante es que tras conocer la victoria lamentó la pérdida del BNG al que atribuyó parte de su éxito. ?onzalo Iglesias Sueiro se rodeó de su hijo -secretario de organización en la comarca- y de la diputada autonómica Laura Seara, para llevar a cabo un drástico proceso de renovación de listas en toda A Limia. Tan drástico, que le costó varias alcaldías al PSOE, alguna de ellas histórica, como la de Trasmiras. La debacle en toda la comarca fue de tal calibre que ya se reclaman responsabilidades: «Haberá que metelo de senador» ironiza un cargo institucional histórico en el partido.