No hay color entre Gemma y Laura

| XOSÉ CARLOS CANEIRO |

OURENSE

BOLEROS A LA LUZ DE LA URNA

20 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

EN LA TERRAZA de unos ojos me pierdo: un panfleto tirado en la acera y varios rostros que me observaban, pidiéndome el voto. Y no. Un non quere votar porque dende que iniciei esta columna deixei as cousas claras: só votaría ao candidato que me cantase el bolero ese del rayito de luna, el de Los Panchos. Y nada. Cabezas se lía a besos con Gemma, Paco desperdicia pétalos en las esquinas y a Alex le cortan la calva los asesores del Bloque, que son la ruina del Bloque, digo yo. En la terraza de unos ojos, corazón, he contemplado la luna. Un panfleto en el suelo y mi colega y yo trenzando ilusiones descalzas, esas que unen. Por eso esta mañana me he levantado así: jodido. Non voto. Tomei esa penúltima decisión. A campaña perdeu alegría, nivel, literatura. Fraga roza o instinto básico. Beiras xa non cita a Camus. Touriño está, permanece, que ya es bastante. Precisamos nenúfares, lirios, rosas como dardos. No voto, te lo juro. Porque ya no me lo creo. Porque me aburro. Y porque no hay nada que moleste más que encontrar ojos tirados en las aceras. Como desperdicios. Queda Laura Seara, que pide debates a destempo. Pero non importa. Laura vitamíname cada vez que a miro no periódico. Laura sería a miña alcaldesa. Y yo, perdido, el alguacil que la anunciase cornetín en mano. Entre la Gemma de Cascos y Laura no hay color. El pueblo prefiere las muñecas de Famosa a las barbies de escaparate. Son más nuestras. Ahora, Cabezas, sólo falta que te traigan a Ana y los siete, que la Obregón afirme que ésta es la ciudad de sus sueños: Ourense mola un montón. Y las chicas del Pepé tomando café con Ana. Jo, qué guay, alcalde.