CONTRAPUNTO | O |

11 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

LA presencia del Ejecutivo gallego en Laias es todo un aldabonazo. Para el proyecto termal tantas veces diseñado como la panacea del futuro ourensano. Para la Fundación San Rosendo que visualiza un reconocimiento de los muchos desvelos de los últimos años. Para la provincia del interior que recibe un gesto en un año en el que la mayoría de ellos terminan en la costa.