«Si hace falta mato a otro»

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El autor material de aquel disparo mortal recuperó la libertad en septiembre del 2001 y desde entonces se le ha relacionado con distintos hechos delictivos

15 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?ecién cumplidos los quince años de la muerte de José Benito Rodríguez Rodríguez, sargento de la Guardia Civil y primer responsable del puesto de Xinzo de Limia el 10 de marzo de 1988, el autor material de aquel hecho, José Antonio G. N., Pitón , actualmente en libertad después de haber purgado varios años de cárcel por aquel suceso, no ha conseguido dejar de ir a los juzgados. Desde que salió se le ha relacionado con distintos hechos delictivos. No ha logrado sacudirse la condición de sospechoso. Consiguió José Antonio el tercer grado penitenciario en mayo del 2000; obtuvo la libertad condicional siete meses después, y a finales de septiembre del 2001 liquidó sus cuentas con la Justicia. Difícil de olvidar, de todos modos, la muerte de aquel guardia, que recibió un tiro en la cabeza, por la espalda y a bocajarro, cuando a medianoche había entrado en el bar Seyna, atendiendo la llamada de un vecino que lo había alertado de un robo. Inicios Entre diciembre de 1986 y marzo de 1988 se había visto implicado José Antonio en robos, coacciones y en un caso de tenencia de armas. A raíz de la detención, juicio y condena por la muerte del sargento de la Guardia Civil de Xinzo (robo con muerte dolosa, según la sentencia de la Audiencia Provincia de Ourense de 20 de diciembre de 1988), permaneció recluido sin salir de Pereiro hasta su primer permiso en octubre de 1993. Cuatro años tardó en llegarle la segunda autorización para abandonar unas horas su reclusión y en mayo del 2000 logró el tercer grado, sólo gracias a una decisión judicial, que no con el apoyo de la junta de tratamiento del centro penitenciario, donde siempre se le ha visto como una persona conflictiva. tenía 23 años, cuando fue condenado por la Audiencia de Ourense a penas que sumaban más de treinta años de cárcel. Ahora tiene 37 años, pero su nombre no acaba de perderse en los juzgados, como ha ocurrido, sin ir más lejos, con quienes con él compartieron banquillo por aquel suceso.En el juzgado de primera instancia e instrucción número 5 de Ourense aparece relacionado con un supuesto delito contra la libertad, por amenazas, y otro contra la salud pública, por presunto favorecimiento del consumo de drogas. Aquella intervención de la Guardia Civil, en enero pasado, se vio acompañada con la localización de una pistola de fogueo. El caso aún está abierto. Amenazas Cerrado está, sin embargo, otro episodio en el que se vio implicado José Antonio, el 8 de enero del 2002, fecha en la que se produjo un altercado en el bar Churuata, de la localidad de Loureiro de Amoeiro. La Guardia Civil, según aquel día decía el propio José Antonio, le tenía miedo. Y recalcaba: «ya maté a uno y, si hace falta, mato a otro». Aquel episodio dio lugar a una denuncia y ésta al posterior juicio de faltas, con su correspondiente condena, por parte del juzgado de primera instancia número 1 de Ourense, en abril del 2002. Su proceder se quedó en una falta contra el orden público, pero fue castigado por ello.Y si a mediados del pasado mes de noviembre fue identificado por agentes de la Policía Local de Ourense, por su presunta relación con un aparente intento de robo en un garaje de la calle río Arenteiro, luego se le vinculó con un atraco a una sucursal bancaria en la localidad alicantina de Denia. Por este último hecho fue nuevamente detenido por la Guardia Civil el pasado mes de febrero, al pesar sobre él una orden de busca, captura y presentación, difundida por la policía desde Valencia. Había sido, al parecer, identificado por fotografías. Volvió a verse esposado, pasó a disposición judicial y quedó en libertad.