02 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.
Cuando las niñas ya no quieren ser princesas (quieren ser misses o popstars ) lo mínimo que nos merecemos es un candidato modelo. Y actor. Se quejan los socialistas de la apatía de Abelardo Pérez Gabriel. Ay, ay. Si la cuestión es quejarse. Casarse con la política (o con un individuo/a) no tiene porque apartarnos de nuestra carrera profesional, de nuestras aspiraciones. Y si Pérez Gabriel tiene que tomar el sol para pasar modelos, pues que lo tome. Y que no piensen que no se mezcla con el pueblo, que no está pendiente de lo que se cuece en la ciudad. En el Paseo, no falla.